El sistema linfático es la red de drenaje natural de tu cuerpo. Mientras la sangre circula impulsada por el corazón, la linfa se mueve únicamente por la contracción muscular y la respiración. Cuando ese flujo se ralentiza, aparecen hinchazón, pesadez de piernas y retención de líquidos.
El drenaje linfático manual es una técnica suave, rítmica y muy distinta a un masaje convencional. Aquí no hay presión profunda: son maniobras lentas y precisas que empujan la linfa hacia los ganglios para que el cuerpo la procese y la elimine.
¿A quién se lo recomendamos?
- Personas con piernas pesadas al final del día
- Después de cirugías estéticas o reconstructivas (cuando lo permita el cirujano)
- Embarazadas con retención (a partir del segundo trimestre, sin patología)
- Trabajadores que pasan muchas horas sentados o de pie
- Personas con celulitis o piel apagada (mejora circulación y luminosidad)
- Quien busca acompañar una dieta detox con un empuje extra
¿Cuándo NO conviene?
El drenaje linfático no es para todos. Lo desaconsejamos en infecciones agudas, fiebre, trombosis activas, cáncer en tratamiento sin autorización oncológica, e insuficiencias cardiacas o renales graves. Si tienes dudas sobre tu caso, escríbenos por WhatsApp y lo valoramos.
¿Qué notas tras la sesión?
Lo más curioso del drenaje es que te dejará con muchas ganas de hacer pis. Es normal: la linfa procesada va al sistema renal para eliminarse. Bebe agua antes y después y verás que en pocas horas notas las piernas más ligeras.
Frecuencia recomendada
Para mantenimiento: una sesión cada 15-21 días suele ser suficiente. En casos de retención puntual o postoperatorio, valoramos un ciclo más intensivo (1-2 sesiones por semana durante 4-6 semanas).
¿Probamos? Reserva tu drenaje linfático en Vita Masaje, Ordizia, escribiéndonos por WhatsApp.